Categoría: Recursos Humanos

Riesgos Laborales, la importancia de su prevención

Una correcta Prevención de Riesgos Laborales dentro de una empresa, se basa en una correcta evaluación de los riesgos que puedan existir en el puesto de trabajo. La Ley 31/1995 de Prevención de Riesgos Laborales, establece la obligación de esta evaluación con el fin de eliminar cualquier riesgo en salud de los trabajadores. A continuación,  vamos a explicar por qué es tan importante este concepto y qué tipo de accidentes se pueden sufrir en el lugar de trabajo. Continúa leyendo para saber más y recuerda que puedes especializarte con nuestro Máster en Prevención de Riesgos laborales.

Riesgos Laborales, la importancia de su prevención

Cuando hablamos de riesgos laborales hacemos referencia a todas aquellas situaciones que ocurren en el lugar de trabajo y que, por consecuente, perjudican a la seguridad de los empleados y la productividad y el desarrollo de las tareas habituales de una empresa. Por ello, todo riesgo laboral provoca un efecto negativo tanto en el ámbito laboral como en el buen rendimiento de la empresa, el servicio que ofrece o incluso en su imagen corporativa. Hay que tener en cuenta que el capital humano de una empresa es uno de los mayores recursos. Por ello, cualquier forma de proteger su salud es tan importante. 

¿Cuáles son los riesgos más comunes?

Los accidentes de trabajo más comunes actualmente son:

  1. Por electricidad incendio y/o explosión, debido al uso de iluminación, ordenadores, herramientas u otros equipamientos que requieren del consumo eléctrico para su funcionamiento. Es importante colocar cables de calidad que y conocer los principios básicos de propagación del fuego para poder prevenirlo y actuar en caso necesario.
  2. Contaminación acústica, ya que el ruido también puede afectar negativamente al desarrollo de las actividades habituales de la empresa.
  3. Caídas, golpes y tropiezos, ya sea en el lugar de trabajo o de camino. En este sentido es imprescindible una buena organización y limpieza para evitar daños mayores.
  4. Extremas temperaturas, ya que en algunas empresas las actividades habituales se ejecutan a temperaturas o bajas o muy altas, provocando ciertos riesgos y problemas de salud a los empleados.
  5. Pantallas de ordenador, ya que pasar excesivas horas delante de la pantalla puede tener repercusiones en la salud tales como dolores de cabeza o problemas de visión.
  6. Problemas psicológicos, como la depresión, estrés o ansiedad.
  7. Infecciones bacterianas en los espacios de trabajo que puedan llegar a repercutir negativamente en la salud de sus trabajadores.

Técnicas de prevención de Riesgos Laborales

Existen diferentes cursos y formaciones para las empresas y sus trabajadores en este sentido con el fin de que todos los empleados conozcan los riesgos y las medidas que pueden ser tomadas para evitar cualquier daño en el entorno laboral. A continuación, os dejamos también algunas técnicas para prevenir estos accidentes:

  • Conoce los espacios de tu empresa, ya que siendo consciente de los posibles riesgos podrás tomar medidas para evitarlos con antelación.
  • Tal y como comentábamos anteriormente, la formación preventiva es necesaria para formar e informar al personal de tu empresa para que sepa qué hacer y qué no hacer.
  • Crea un plan de acción para situaciones de emergencias de manera que os  sirva de ayuda a la hora de seguir el protocolo establecido y actuar en caso de accidente.
  • Evita distracciones que hagan que los empleados puedan sufrir un accidente.
  • Motiva a tu equipo de manera constante, ya que eso provocará un aumento en la productividad y competitividad empresarial, empujando a los trabajadores a centrarse en su tarea.
  • Permite que tus trabajadores descansen adecuadamente para que puedan dar lo máximo de sí mismos sin poner en riesgo su salud.

El suelo pegajoso y la brecha de género

Cuando hablamos de brecha de género, sobre todo en lo que se refiere a igualdad laboral entre hombres y mujeres, principalmente se habla de dos términos: el suelo pegajoso y el techo de cristal. Ambos conceptos hacen referencia a la posición de la mujer en la pirámide económica y a las dificultades con las que se encuentran para llegar a un cargo directivo. Continúa leyendo para saber más y recuerda que puedes especializarte con nuestro Máster en Implantación de Planes de Igualdad en Empresa + Máster en Promoción para la Igualdad Efectiva de Mujeres y Hombres.

El suelo pegajoso y el techo de cristal

A pesar de la mejoría y evolución en entornos como el social, el laboral o el doméstico, lo cierto es que los estereotipos de género siguen latentes en nuestra sociedad. Es decir, en muchos países y sectores profesionales, las diferencias de sueldo y estatus social basadas solo en el género siguen siendo comunes.

A menudo se habla del techo de cristal para hacer referencia a la ausencia de mujeres en puestos directivos o de alta responsabilidad en las empresas. Sin embargo, existe otro concepto igual de importante que determina el tipo de empleo mayoritario al que optan las mujeres, el cual se denomina o conoce como suelo pegajoso.

El concepto del techo de cristal nació en la década de los 80, a partir de un informe publicado en el Wall Street Journal en el que se hablaba sobre mujeres ejecutivas. A pesar de haber evolucionado, el término sigue haciendo referencia a los impedimentos que afrontan las mujeres para acceder, con la misma facilidad que los hombres, a cargos directivos dentro de una empresa o negocio.

Históricamente las mujeres siempre han sido socializadas para hacerse cargo de las tareas del hogar, ser madres o cuidar de los demás. Este hecho hizo que se generara una falsa imagen de la mujer, dotándola de habilidades  blandas o cercanas y posicionándola como una mejor cuidadora del hogar que el hombre.

De este modo, el pensamiento de que no estaban hechas para ser competitivas y ambiciosas se generalizó, dejándolas un poco más de lado a la hora de decidir que podían ocupar cargos directivos que implicasen tomar importantes decisiones empresariales. Por lo que se creó una barrera que, a día de hoy, impide a las mujeres tener las mismas posibilidades laborales que los hombres.

¿En qué se diferencia del suelo pegajoso?

El suelo pegajoso es otro término relacionado con el techo de cristal que hace referencia a la precariedad de los trabajos generalmente “destinados” a ser llevados a cabo por mujeres. El hecho de que esté generalizado el pensamiento de que las tareas del hogar o el cuidado de niños está mejor hecho por mujeres conlleva a que las mismas se encuentren adherida” a un suelo que les dificulta el crecimiento laboral y personal lejos del ámbito familiar.

El suelo pegajoso también está presente en el sentimiento de culpa que algunas mujeres sufren por el mero hecho de ser madres. Es una responsabilidad que se les da en el momento en el que forman una familia y les obliga a prestar más atención dentro de casa que fuera, lo que que dificulta su crecimiento profesional.

Estas dos barreras contribuyen a sostener la brecha de género existente y es preciso identificarlas para poder trabajar en su desaparición.

¿Es posible eliminar los perjuicios y las barreras de género en el ámbito laboral?

Aún queda mucho trabajo por hacer. A pesar de que con el paso del tiempo el pensamiento y la sociedad ha evolucionado, sigue habiendo desigualdad profesional en muchos sectores. Cada día hay más mujeres en mercado laboral. Sin embargo, existe una tendencia que hace que las mujeres no puedan avanzar en sus carreras profesionales y queden estancadas en la base y en el centro de la pirámide económica.

En este sentido las empresas juegan un importante papel. Es imprescindible tomar conciencia de que todos los empleos pueden ser realizados por cualquier persona independientemente del género. Para ello, un primer paso puede ser la creación de más equipos mixtos, dejar que las mujeres tomen posiciones de liderazgo y mejorar la distribución de las tareas del hogar para que sea justo y productivo para todos.

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